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sábado, 26 de enero de 2019

VOLCÁN DE AGUA VERDE EN EL SALVADOR



Volcán Lamatepec
Santa Ana
El Salvador
Agosto 2018





Como ya he mencionado antes llegamos a este punto para ir a conocer un famoso volcán que ningún viajero recorriendo El Salvador debería perderse, las razones son muy sencillas, el ascenso es fácil, le inviertes poco tiempo a la caminata, el pago es accesible y por si fuera poco la vista que tendrás del lugar es espeluznantemente hermosa. 
Su nombre es el VOLCÁN LAMATEPEC y a continuación te contaremos los detalles de esta aventura.

Antes de que amaneciera tomamos un bus ($1.00) que nos llevó al “Congo” eran las 6.30 am pero ya era muy tarde pues el bus hacia cerro verde se fue a las 6, el siguiente saldría 8:30 así que teníamos 2 horas para aburrirnos, desayunar, encargar el almuerzo, platicar y seguir aburriéndonos.


Nos dispusimos a desayunar unas deliciosas pupusas (4x1 dólar) y las acompañamos con un rico café Salvadoreño, además de una orden para llevar y comer cuando estuviéramos en  la cima, por todas las pupusas que comimos más las que pedimos para llevar y los cafés, gastamos en total $4.75 por la cuenta de los tres.

Salimos de la pupuseria y nos dispusimos a esperar pacientemente que pasara el bus, en esa larga espera vimos cómo iban llegando los vendedores que abordan los buses y los productos que llevaban eran tan variados que me daban ganas de documentarlo sacando muchas fotos pero cuando lo intente nuestro amigo Bayron nos dijo que no era una buena idea sacar el celular en esa zona así que lo guarde de inmediato, también nos dio uno de los tantos consejos que nos serían muy útiles por el resto del camino, nos recomendó mientras atravesábamos Centroamérica llevar el celular debajo del resorte del pantalón a la altura del ombligo como precaución ya que los buses se llenan demasiado y de llevarlos en el bolsillo podrían retirarlo sin que nos diéramos cuenta.

Mientras seguíamos esperando vimos como varios excursionistas llegaban al mismo lugar y preguntaban por el bus a cerro verde, llevábamos mas de 2 horas esperando eran casi las 9.30 cuando por fin llego el bus y todos nos acercamos para poder alcanzar lugar pero solo unos cuantos que corrieron y se aventaron lo consiguieron, para cuando nosotras subimos ya no había espacios disponibles, no importo que fuéramos de los primeros esperando el bus.

Ya arriba vimos que éramos muchos excursionistas a bordo y los habíamos en distintas presentaciones, los había de diferentes colores de piel, tamaños, idiomas y nacionalidades, era muy divertido vernos a todos ahí reunidos desde distintas partes del mundo con un mismo objetivo, conocer un poco más de nuestro planeta.

En el camino hacia el volcán pudimos observar el Lago Coatepeque, es muy lindo y bien merecía una parada para tomar fotos pero eso resulta difícil cuando vas en trasporte público así que abandonamos la idea y disfrutamos el paisaje desde el bus. Pronto llegamos al “Tibet” la parada que Bayron recomienda a toda la gente que va al volcán, pues de seguir abordo el bus te lleva a un centro de visitantes donde te cobran una entrada adicional además que desde allá te regresaran caminando hasta el Tibet de nuevo que es de donde empieza el verdadero recorrido. Cuando llegamos estábamos bajando notamos que nadie más se había parado, lo que nos pareció extraño pero es que pocos saben este pequeño truco para economizar el bolsillo y en energía.





Pero como para Mariana no existen barreras por el idioma ella les dijo a todos como pudo que ese era el lugar para bajarse e ir al volcán, solo una pareja le hizo caso sin embargo cuando estaban a punto de bajar otro extranjero los detuvo y todos ellos continuaron con el recorrido del bus.

Caminamos hasta la caseta donde te registras y pagas la entrada 6 dólares para extranjeros y 3 para nacionales, justo esos días eran de asueto para el país así que había un montón de gente esperando que dieran luz verde y abrieran el paso, resulta que todos los días a eso de las 11 am sube un guardia y un guía con el grupo de gente que se reúne, a ellos también se les da un pago como propina es un dólar aproximadamente cada uno pero como nuestro guía fue nuestro amigo no hubo necesidad de pagar más, además como en ese lugar ya conocían a Bayron porque seguido lleva gente no necesitamos esperar a que diera la hora sino que nos dejaron pasar antes y fue genial pues pudimos acceder al mirador para el lago sin tener que hacer fila, teníamos el camino para nosotros solos o al menos eso pensábamos pues luego encontramos más gente ya en la cima y también algunas personas que comenzaron a subir después que nosotras pero como llevaban muy buen paso nos alcanzaron, tal fue el caso de 2 varones con una hielera en el hombro que pasaron casi corriendo ellos eran los vendedores de paletas de hielo. 







El tramo final del ascenso ya no tenía solo una ruta marcada sino que más bien el camino se abría paso como si fuesen ramas de un árbol, pronto se habían llenado los múltiples caminos de gente ansiosa por alcanzar la cima, ese último momento era como si todos estuviéramos compitiendo por llegar primero pero el camino no se acababa, comencé a sentir que era infinito aunque tal vez era solo la sensación de que la cima se alejaba a medida que mis pasos avanzaban conjugada con la ansiedad de poder ver con mis propios ojos el color verde que ese cráter prometía.

Después de aproximadamente 50 minutos de ansiosa caminata llegamos al cima, la vista no se comparaba con nada que hubiésemos visto antes y el lugar inspiraba una tranquilidad casi poética. Después de quedar anonadadas con el paisaje nos tomamos tantas fotos como el clima nos permitió, caminamos y caminamos por el cráter en busca de nuevos ángulos pero la verdad es que de donde decidieras tomar la foto saldría espectacular. 







En esa caminata nos alejamos de donde la gente suele aglomerarse y encontramos un lindo lugar para comer pero yo insistí en que comiéramos ahí cerquita de la orilla donde pudiéramos seguir contemplando el espectáculo y así lo hicimos, Bayron saco una toallita que puso como mantel  y sobre esta colocamos las pupusas y algunas semillas y frutas que llevábamos para compartir, ahora que lo escribo es como si lo estuviese viviendo de nuevo y fuera a disfrutar otra vez de ese rico sabor de El Salvador, pero despierto y descubro que ahora son solo buenos recuerdos del viaje que decidí emprender por un trocito de nuestro planeta y veo en retrospectiva este viaje que me llevo a lugares increíbles y me ayudo a conocer gente maravillosa. Hoy me encuentro a miles de kilómetros de ese lugar pero un pedacito de mi corazón se quedó ahí y ahora es parte de ese verde esmeralda del que me enamore.







Después de comer nos saludaron un par de chicos que habían llegado hasta donde nosotros estábamos pero ya no se podía continuar la caminata más allá pues ahora la neblina gobernaba el paisaje era peligroso intentar continuar, Bayron se acercó con los chicos y platicando con ellos resulto que ambos eran parte de la comunidad de Couchsurfing pero la plática no pudo continuar pues comenzó a llover muy fuerte por lo que levantamos todo súper rápido y comenzamos el descenso lo más pronto que pudimos, cuando íbamos bajando nos dimos cuenta que había mucha gente arriba pero no la alcanzábamos a ver por la cantidad de neblina que había además de que mucha gente seguía subiendo incluidos los excursionistas extranjeros que Mariana quiso bajar del bus y que no se dejaron, ellos apenas llegaban a la cima cuando nosotros ya íbamos de regreso, se nos quedaron viendo mucho tiempo pero no nos dijeron nada, Mariana los saludo y se despidió con una sonrisa pero a ellos no pareció agradarles, toda esa escena nos causo mucha gracia al menos a nosotras.



Hay algo que aún no he mencionado y que es muy triste, la gente tira su basura en cualquier lugar y entonces en El Salvador es muy común encontrar los caminos llenos de basura, por fortuna existe gente muy linda, respetuosa y en armonía con su entorno que marca la diferencia que todos deberíamos hacer, Bayron llevaba una bolsa grande para cubrir su maleta si es que llovía pero termino ocupándola para ir recolectando toda la basura que encontraba a su paso, lo hizo de subida y de bajada, termino con la bolsa llena y nosotras no alcanzábamos a comprender porque la gente no guarda su basura pero al mismo tiempo estábamos muy contentas de haber conocido a alguien que pone de su parte en lugar de solo quejarse. Fue una gran lección.



Para cuando llegamos de nuevo a la caseta de cobro los 2 chicos que habíamos encontrado en la cima nos ofrecieron un aventón al Congo pero antes querían pasar a ver el lago que quedaba en el camino, lo que nos pareció genial pues así podríamos conocerlo nosotras también, llegamos a un restaurant mirador y probamos la cerveza típica del país con una linda vista, no obstante el dueño del lugar que se hace llamar “El Chaman” nos recibió a Mariana y a mí con un rico masaje  con una especie de aparato terapéutico que lleva directamente a tu mesa, luego nos llevó una especie de arcilla hecha por el mismo con ingredientes del entorno y minerales del lago así que nos hizo una mascarilla, todo fue cortesía por ser amigas de su amigo Bayron.





Ya ahí en el restaurant nos enteramos que desde hace no muchos años ese lago presenta un fenómeno a cíclico (no se sabe cuándo vuelve a ocurrir), su color natural es verdoso pero dicen que una vez al año se pinta de color azul turquesa, un fenómeno digno de ver, pero ese día era verde, así que dejamos de pensar en lo que no estábamos viendo y agradecimos por lo que si teníamos, brindamos por el placer de coincidir y nos despedimos del Chaman. Los chicos nos llevaron el tramo que faltaba para llegar al Congo y ahí nos despedimos de ellos también. 
Esperamos nuestro bus ($0.80) y pronto estábamos de regreso en casa de nuestro amigo.














martes, 13 de noviembre de 2018

Primeros días en El Salvador...

Bienvenid@ al país más pequeño de Centroamérica, la tierra que alberga bellezas inimaginables y paisajes sublimes repartidos entre playa, montaña y ciudad, también uno de los territorios más juzgados con respecto a la inseguridad que los medios comunican. Pero en definitiva lo que me queda grabado al decir “El Salvador” es la imagen de la gente linda y amable que lo habita además de ser el lugar donde encontramos amigos que sin imaginarlo se convertirían en parte de nuestra familia.


Cruzar la frontera
Existen 4 fronteras por las que puedes cruzar de Guatemala a El Salvador nosotras elegimos Las Chinamas por ser la que mejor nos quedaba y acercaba a nuestro siguiente destino: El Refugio en Ahuachapan. Así que desde el Km 23 de la carretera hacia el Salvador tomamos un bus que decía Jutiapa (uno de los 22 departamentos de Guatemala) y el ayudante adicionalmente gritaba sin cesar frontera. Esos ayudantes te ven con la maleta y te dicen que hay lugar posterior a eso te quitan la maleta para acomodarla en el techo y tu única preocupación es que efectivamente la suban pero es más una cosa de respirar y confiar, luego rápido te quieren subir y ya cuando estas arriba y ves a todo ese mar de gente piensas que el ayudante mintió pero la verdad es que no lo hizo, solo omitió los detalles pues de que hay lugar lo hay, pero nunca dijo que sería cómodo.



En mis múltiples viajes por los buses de Guatemala me dedique a estudiar cual era el mejor lugar para sentarse. Al principio solo me había tocado ser la persona del pasillo que estorba a todos y que para no caer debe hacer mucha fuerza con los brazos y casi agarrarse hasta con las uñas, lo que me llevo a la conclusión de que el asiento más cómodo sería el que está pegado a la ventana ahí no le estorbas a nadie y no debes hacer esfuerzo, solo vas sentado, pero que sorpresa la mía cuando por fin pude ocupar ese lugar, yo muy amable me recorrí para que cupiéramos bien pero descubrí que la amabilidad no es una opción en este transporte pues pase de ir sentada a lado de la ventana a ir casi embarrada en ella, como la chica que iba sentada a mi lado era flaquita, un tipo alcanzo a  apoyar su trasero completo en el asiento y cada que el bus atravesaba una curva era lo peor, el borde de la ventana se me enterraba en las costillas y casi no podía respirar, esos guatemaltecos se balancean y se dejan llevar con cada vuelta, descansaba un poco cuando la curva era hacia el otro lado pero ya que terminaba la vuelta este tipo se aventaba con mucha fuerza para volver a entrar en el asiento e ir cómodo sin preocupación, así que llegue a mi siguiente conclusión: el mejor lugar es el de sándwich enmedio. Pero otra cosa importante que aprendí es que en Guatemala no puedes ser amable y hacerte pequeñito porque terminas siendo puré y definitivamente necesitas aprender a dejarte llevar en esas vueltas que parecen de juegos mecánicos de otra forma sólo te cansaras.

Fueron 3 horas de viaje y durante el camino yo iba pendiente checando en la aplicación de Maps el nombre de los pueblos donde íbamos, eso me daba una idea de cuanto faltaba hasta que me encontré en varios letreros el nombre de Tumulo y por más que lo busque en el mapa no lo encontré, pensé que talvez no estaba actualizada la información aunque parecía raro pues ese pueblo se veía muy extenso por la cantidad de letreros que tenía, no le di más importancia y seguí disfrutando del paisaje, ya después me enteraría porque no logre encontrarlo.

Fueron Q30 del bus y nos dejó exactamente en la entrada del paso fronterizo, pero antes de avanzar hacia allá probamos una deliciosa pero peculiar guayaba gigante por Q5, ir al baño nos costó 3Q y no valió la pena pues estaba tétrico el lugar, luego nos enteramos que migración por lo general ofrece ese servicio de forma gratuita y en mejores condiciones.


Chinamas
Empiezas a caminar hacia la frontera y encuentras muchas personas con fajos enormes de dinero ofreciendo cambiarte los quetzales por dólares, también hay personas ofreciéndote el servicio de transporte para cruzar a El Salvador pero sería perderse lo divertido de caminar, ir a tu ritmo, tomarte fotos y disfrutar ese peculiar momento donde atraviesas una línea imaginaria que te acerca a nuevas experiencias, además no son trayectos largos pero ellos te dirán que si para venderte el servicio, llegamos por nuestra propia cuenta al puesto de migración y después de hacer fila nos colocaron rápidamente el sello de salida de Guatemala (no revisamos el sello en ese momento pero ahí aprendimos que siempre necesitas revisarlo en cuanto lo estampan), cambiamos los pocos quetzales que nos quedaban y caminamos como 500 metros para llegar a un gran puente que cruza sobre un rio.


Recién lo atraviesas y ya estás en territorio de El Salvador pero aquí no hay una estructura que indiquen ser oficinas de migración. Solo encontramos un oficial que nos mandó de lado derecho hacia una pequeña y sencilla carpa y bajo la sombra de esta nos dieron 2 tristes noticias, la primera, El Salvador no sella tu pasaporte pues tiene un convenio de libre tránsito entre los países de Centroamérica, segunda el sello que nos puso migración de Guatemala estaba mal así que no podíamos continuar y nos mandaron de regreso a corregir o no podíamos avanzar, regresamos esos mismos 500 metros pero ahora cuesta arriba y cargando las mochilas, la lección quedó clara: revisar sellos y fechas en cada frontera.

Ya con la fecha corregida nos permitieron avanzar, El Salvador solo te decomisa un pequeño papel que da migración de Guatemala y muy tristemente no hay sello para el pasaporte.

Seguimos caminando y nos dimos cuenta que nuestro primer bus se escapaba, Mariana le chiflo y comenzamos a correr o al menos a intentarlo por la maleta que llevábamos, pero el bus siguió avanzando y nosotras ahora si corrimos de verdad (ya era tarde y quien sabe cuando llegaria el siguiente) pues creímos que no nos esperaría pero fue lindo cuando lo vimos avanzar de reversa hasta donde estábamos, al subir y observarlo por dentro no era nada comparado con el chicken bus de Guatemala, este era una especie de micro y tenía cómodos asientos individuales,
el costo fue de $0.41 centavos por cada una y hasta nos dieron boleto con la tarifa impresa lo que nos hizo sentir aliviadas, no más precios inflados para extranjeros.



Este transporte nos llevó a Ahuachapán, bajamos en el centro y tuvimos que
caminar aproximadamente 1 km. para subirnos a otro bus con destino a Santa Ana $0.40 y bajar en el mercadito del refugio.

La moneda que se maneja en este país es el Dólar Americano (USD).

Durante el camino estuvimos buscando un teléfono público, pero no hubo ninguno, resulta que en el país hace ya tiempo se eliminaron todas las líneas en la vía pública, debido al gran éxito de los celulares la telecomunicación es muy barata y es más fácil encontrar alguien que te venda o regale una llamada, así fue como logramos contactar a nuestro amigo Bayron de Couchsurfing, cuando preguntábamos por un lugar donde nos pudieran rentar un teléfono el señor amablemente nos ofreció llamar desde su móvil. Nuestro amigo fue a encontrarnos donde estábamos y nos llevó a su casa donde conocimos a sus mascotas y su linda familia.

Elegimos este lugar por su cercanía al Volcán de Santa Ana, planeábamos estar solo 2 días, pero más tarde decidiríamos extender nuestra estadía por los lugares tan lindos que existen en el país además del gran corazón de la familia que nos recibió.

Santa Ana y alrededores



Inmediatamente al otro día tempranito salimos con Brayam el hermano mayor y Tato su mejor amigo, ellos nos llevaron a recorrer el centro de Santa Ana ahí conocimos la Catedral, la Municipalidad, el Teatro y el Casco Principal que es como una explanada con kiosco y en algunos casos también una fuente.





Ahí fue donde probamos el tradicional Chuco una bebida caliente tipo atole, pero salado que lleva chile en salsa y frijoles, se puede acompañar con pan francés o lo que conocemos como bolillo, pero en forma de pan para hot dog (todo esto suena a locura pero así fue).  Esta bebida me pico y me supo rarísima, sí me la termine, pero es de esas cosas típicas que no volvería a probar. Mariana ni siquiera quiso intentarlo jajaja.


Luego fuimos a conocer la Laguna de Cuzcachapa en Chalchuapa, es un cuerpo de agua de origen volcánico que tiene la leyenda de haber cambiado de sitio, se dice que antes se encontraba en lo que hoy se conoce como laguna seca. Nos tomamos muchas fotos en ese hermoso lugar y Mariana además de una foto increíble se llevó un recuerdito en la piel cuando cayó del árbol donde posaba. Ese seria su primer souvenir en este viaje,  y el segundo lo conseguiría mas tarde en Nicaragua.



Luego tocó ir a devorar el platillo típico de El Salvador por excelencia LAS PUPUSAS son gorditas de masa de maíz cocinadas sobre un comal o plancha grande y sin aceite, pueden llevar dentro distintos ingredientes, las más comunes son las "revueltas" que llevan frijol, queso y chicharrón, pero las puedes encontrar rellenas de pollo, camarón, jalapeño, loroco (un tipo de flor comestible de sabor muy agradable) aunque los ingredientes son muy variados y las combinaciones infinitas.

Te las sirven en un plato y tú puedes agregarles una salsa de jitomate que no pica y un poco de curtido que no es otra cosa que repollo, zanahoria rallada y pepinillos reposados en vinagre.
Al principio pedíamos de 1 en 1 como cuando pides quesadillas en México pero aquí se nos quedaban viendo un poco extraño y era porque la costumbre es pedir de una sola vez todas las que te comerás pues como llega mucha gente las van atendiendo conforme van llegando y ya si se te antoja una más la solicitas adicional.
Con un dólar puedes comer 4 pupusas y terminas más que satisfecho además de que son muy muy muy deliciosas.

Después de hartarnos (comer demasiado y quedarnos con la barriga gigante) fuimos a conocer la Zona Arqueológica Tazumal $1 para nacionales y $3 para extranjeros, el recorrido es corto, pero incluye la visita al museo y un hermoso cielo despejado.




A la salida caminamos por una calle llena de puestos que me hizo sentir durante un momento en Yucatán debido a la similitud de las artesanías vendidas, al fin y al cabo culturas vecinas.

La familia con la que nos quedamos le tiene un especial aprecio a México debido en parte a que el abuelo materno vivió durante mucho tiempo en Guadalajara y le contaba muchas cosas lindas a su familia, casi en cuanto llegamos nos preguntaron si sabíamos cocinar y al responder que si los ojos de Brayam y Sandra (ella es la Madre de Bayron y Brayam) se iluminaron, querían comer “tacos mexicanos originales” decían y así saber realmente como eran para que los puestos de comida mexicana de su país no los engañaran y tuvieran entonces un punto de comparación. Por lo que cuando regresábamos a casa después del Tour, hicimos las compras para preparar tacos, pero fue más complicado de lo que pudiéramos imaginar.

Visualiza un super alejado 2 países de tu realidad cotidiana e intenta explicar lo que quieres sin conocer el nombre exacto o su equivalente en esas tierras. Íbamos a preparar alambre y suadero pero aquí los nombres de los cortes de carne son distintos, no conocen el suadero y si pides bistec lo cortan demasiado grueso como de 1 a 2 centímetros de grosor por cada pieza, además si lo quieres partido en trozos se niegan rotundamente a hacerlo y aparte te ponen unas caras que te dan ganas dar las gracias y retirarte sin carne, pero respire profundo y recordé que esa carne era para compartir la receta, así que me porte bien y agradecí pero me lleve la carne en las manos jaja.
Salimos de ese super entre confundidas y molestas pero Tato paso por un lugar donde vendían una granizada (raspado) de tamarindo que nos supo a gloria y nos calmó los ánimos además del gran calor que teníamos en ese país.



Ese día preparamos un improvisado pero delicioso alambre de bistec que tuvo mucho éxito, y al que dias despues Sandra (madre de nuestros amigos) bautizaria como tacos amarrados al no recordar su nombre... La pasamos genial.

sábado, 3 de noviembre de 2018

Viajar sin pagar hospedaje… suena a locura ¿no?.


Te imaginas que lindo y económico seria esto, te imaginas poder conocer gente de todo el mundo y ganar montones de amigos, te imaginas tener un intercambio de ideas, de costumbres, de palabras con distintos significados, de COMIDA y sabores, en pocas palabras un intercambio cultural real. 


Pues deja te cuento que esto es posible y que además es la forma en la que nosotras estamos viajando. Utilizamos Couchsurfing, una plataforma digital que conecta a viajeros que solicitan alojamiento a otros viajeros (o no viajeros) que tienen disponible un espacio para recibirte, este espacio puede variar desde un sofá, una cama, una habitación privada o un lugar donde puedas acomodar tu saco para dormir, tienda o hamaca. 



Funciona a través de un perfil creado especialmente para poder ser parte de la comunidad y donde iras recibiendo recomendaciones y felicitaciones de la gente con quien ya te has hospedado, y tu a su vez podrás dejarle comentarios positivos o negativos (ellos también) según haya sido tu estancia con el anfitrión.


Yo había escuchado de esta plataforma antes pero no confiaba mucho y tenia mis dudas al respecto, pero fue en una reunión con mis compañeros de secundaria donde me enteré que Ricardo era anfitrión de Couchsurfing y que ya había hospedado a muchas personas de varias partes del mundo. Le pregunte un par de cosas al respecto y tan pronto como pude habilite mi perfil, estaba a punto de comenzar mi viaje y no sabia como resolvería la parte del hospedaje que en muchas ocasiones resulta ser lo mas caro, pero todo llega a tu vida justo en el momento indicado y esa reunión con mis amigos de antaño a los que no veía desde hace casi 17 años me coloco una excelente opción en el camino además de que nos la pasamos genial.

Gracias chic@s

Pero ayudarte a economizar gastos no es el propósito de esta plataforma ese es solo uno de los beneficios incluidos pues la verdadera esencia de Couchsurfing es compartir con las personas que vas conociendo. 


Nosotras hemos tenido charlas larguísimas con personas que no conocíamos, pero que se sienten como si estuviéramos conversando con un buen amig@ al que no vemos desde hace varios años. También hemos pasado horas y horas platicando de diversos temas aunque al que más le hemos dedicado ha sido a la comida y es que este tema nunca se acaba pues existen confusiones de lo que significa para ellos y para nosotras un solo nombre es decir ellos asignan palabras que jamás habíamos oído y viceversa, en otras ocasiones un mismo nombre de fruta o cosa se utiliza en casos diferentes para cada cultura, aunque esto al final termina siendo divertidísimo pues la plática se interrumpe constantemente preguntando ¿Qué es eso? o ¿Qué Significa aquello…? Se vuelve entonces un entretenido reto entendernos incluso hablando el mismo idioma. 

Al cruzar por Centroamérica nos hemos percatado de 3 cosas muy interesantes. La primera es que la comida mexicana es muy famosa, la segunda es que mucha gente tiene deseo de ir a México y la tercera es que hay países a los que les solicitan visa para entrar a nuestro país y es un tanto complicado conseguirla. Ya les platicaremos este último punto a detalle cuando abordemos a el País de El Salvador en el blog.


Así que como te decía, Couchsurfing es una buena opción si lo que buscas en tu viaje es compartir y pasar tiempo con la gente local, de lo contrario es posible que no te agrade esta opción, cada quien decidirá, a nosotras nos parece genial, por lo que ya comente antes y también porque podemos conocer algunos espacios hermosos que los lugareños conocen y no solo lo más turístico de los lugares que visitamos, además ellos también te dan advertencias reales acerca de los lugares que como turista extranjero debes evitar, por ejemplo en México no mandaríamos a nadie a Tepito para tomarse una fotos ni con el celular. 


Es importante decir que obviamente también existen riesgos al hospedarte de esta forma por lo que te comparto lo que hemos hecho para evitar sorpresas desagradables: nosotras solicitamos alojamiento a anfitriones de los que hemos checado bien el perfil y que además tienen referencias positivas de otros viajeros que se han hospedado anteriormente con ellos donde cuentan que les pareció la experiencia, entre más referencias mejor así te das una idea de con quien llegaras, también quien hospeda puede leer tu perfil y revisar si tienes recomendaciones positivas o negativas y en función de estas decidir si te aloja o no, adicionalmente sugerimos tener siempre una segunda opción en caso de que tu anfitrión tenga un imprevisto y no pueda recibirte.


Entonces después de contarte todo esto solo me resta decirte que tú también puedes formar parte de esta gran comunidad y comenzar a conocer gente espectacular mientras viajas o viajar desde tu casa al recibir a gente de todas partes del mundo. Muchas de las personas que hoy hospedan han viajado antes utilizando esta plataforma, otras tienen deseos de viajar y les gusta escuchar las anécdotas de los viajeros que reciben ya que es como encontrar inspiración para llevar a cabo ese sueño que aún no tiene fecha y a algunos otros les gustaría viajar, pero, aunque saben que no pueden desplazarse en ese momento por distintas circunstancias están dispuestos a darle hospitalidad a quien lo solicite. Sea cual sea la situación de estas personas que abren las puertas de su hogar, lo que tienen en común, es que se sienten contentos de poder ayudarle a alguien a cumplir un sueño, y es gracias a todas esas personas dispuestas a ayudar que nosotras nos encontramos en este momento cumpliendo el nuestro. 
Te compartimos en este espacio algunas fotos de las maravillosas personas con quien hemls en el camino y que nos han recordado que se puede confiar en la humanidad.


Ahora tú ya tienes un pretexto menos y una oportunidad más para salir y cumplir uno de tus sueños viajeros y me atrevo a decírtelo porque en mi opinión todos llevamos dentro un viajero ansioso por conocer el siguiente destino.














Atrevete tú también y cuéntanos... 
¿Cual es tu siguiente destino...?