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martes, 13 de noviembre de 2018

Primeros días en El Salvador...

Bienvenid@ al país más pequeño de Centroamérica, la tierra que alberga bellezas inimaginables y paisajes sublimes repartidos entre playa, montaña y ciudad, también uno de los territorios más juzgados con respecto a la inseguridad que los medios comunican. Pero en definitiva lo que me queda grabado al decir “El Salvador” es la imagen de la gente linda y amable que lo habita además de ser el lugar donde encontramos amigos que sin imaginarlo se convertirían en parte de nuestra familia.


Cruzar la frontera
Existen 4 fronteras por las que puedes cruzar de Guatemala a El Salvador nosotras elegimos Las Chinamas por ser la que mejor nos quedaba y acercaba a nuestro siguiente destino: El Refugio en Ahuachapan. Así que desde el Km 23 de la carretera hacia el Salvador tomamos un bus que decía Jutiapa (uno de los 22 departamentos de Guatemala) y el ayudante adicionalmente gritaba sin cesar frontera. Esos ayudantes te ven con la maleta y te dicen que hay lugar posterior a eso te quitan la maleta para acomodarla en el techo y tu única preocupación es que efectivamente la suban pero es más una cosa de respirar y confiar, luego rápido te quieren subir y ya cuando estas arriba y ves a todo ese mar de gente piensas que el ayudante mintió pero la verdad es que no lo hizo, solo omitió los detalles pues de que hay lugar lo hay, pero nunca dijo que sería cómodo.



En mis múltiples viajes por los buses de Guatemala me dedique a estudiar cual era el mejor lugar para sentarse. Al principio solo me había tocado ser la persona del pasillo que estorba a todos y que para no caer debe hacer mucha fuerza con los brazos y casi agarrarse hasta con las uñas, lo que me llevo a la conclusión de que el asiento más cómodo sería el que está pegado a la ventana ahí no le estorbas a nadie y no debes hacer esfuerzo, solo vas sentado, pero que sorpresa la mía cuando por fin pude ocupar ese lugar, yo muy amable me recorrí para que cupiéramos bien pero descubrí que la amabilidad no es una opción en este transporte pues pase de ir sentada a lado de la ventana a ir casi embarrada en ella, como la chica que iba sentada a mi lado era flaquita, un tipo alcanzo a  apoyar su trasero completo en el asiento y cada que el bus atravesaba una curva era lo peor, el borde de la ventana se me enterraba en las costillas y casi no podía respirar, esos guatemaltecos se balancean y se dejan llevar con cada vuelta, descansaba un poco cuando la curva era hacia el otro lado pero ya que terminaba la vuelta este tipo se aventaba con mucha fuerza para volver a entrar en el asiento e ir cómodo sin preocupación, así que llegue a mi siguiente conclusión: el mejor lugar es el de sándwich enmedio. Pero otra cosa importante que aprendí es que en Guatemala no puedes ser amable y hacerte pequeñito porque terminas siendo puré y definitivamente necesitas aprender a dejarte llevar en esas vueltas que parecen de juegos mecánicos de otra forma sólo te cansaras.

Fueron 3 horas de viaje y durante el camino yo iba pendiente checando en la aplicación de Maps el nombre de los pueblos donde íbamos, eso me daba una idea de cuanto faltaba hasta que me encontré en varios letreros el nombre de Tumulo y por más que lo busque en el mapa no lo encontré, pensé que talvez no estaba actualizada la información aunque parecía raro pues ese pueblo se veía muy extenso por la cantidad de letreros que tenía, no le di más importancia y seguí disfrutando del paisaje, ya después me enteraría porque no logre encontrarlo.

Fueron Q30 del bus y nos dejó exactamente en la entrada del paso fronterizo, pero antes de avanzar hacia allá probamos una deliciosa pero peculiar guayaba gigante por Q5, ir al baño nos costó 3Q y no valió la pena pues estaba tétrico el lugar, luego nos enteramos que migración por lo general ofrece ese servicio de forma gratuita y en mejores condiciones.


Chinamas
Empiezas a caminar hacia la frontera y encuentras muchas personas con fajos enormes de dinero ofreciendo cambiarte los quetzales por dólares, también hay personas ofreciéndote el servicio de transporte para cruzar a El Salvador pero sería perderse lo divertido de caminar, ir a tu ritmo, tomarte fotos y disfrutar ese peculiar momento donde atraviesas una línea imaginaria que te acerca a nuevas experiencias, además no son trayectos largos pero ellos te dirán que si para venderte el servicio, llegamos por nuestra propia cuenta al puesto de migración y después de hacer fila nos colocaron rápidamente el sello de salida de Guatemala (no revisamos el sello en ese momento pero ahí aprendimos que siempre necesitas revisarlo en cuanto lo estampan), cambiamos los pocos quetzales que nos quedaban y caminamos como 500 metros para llegar a un gran puente que cruza sobre un rio.


Recién lo atraviesas y ya estás en territorio de El Salvador pero aquí no hay una estructura que indiquen ser oficinas de migración. Solo encontramos un oficial que nos mandó de lado derecho hacia una pequeña y sencilla carpa y bajo la sombra de esta nos dieron 2 tristes noticias, la primera, El Salvador no sella tu pasaporte pues tiene un convenio de libre tránsito entre los países de Centroamérica, segunda el sello que nos puso migración de Guatemala estaba mal así que no podíamos continuar y nos mandaron de regreso a corregir o no podíamos avanzar, regresamos esos mismos 500 metros pero ahora cuesta arriba y cargando las mochilas, la lección quedó clara: revisar sellos y fechas en cada frontera.

Ya con la fecha corregida nos permitieron avanzar, El Salvador solo te decomisa un pequeño papel que da migración de Guatemala y muy tristemente no hay sello para el pasaporte.

Seguimos caminando y nos dimos cuenta que nuestro primer bus se escapaba, Mariana le chiflo y comenzamos a correr o al menos a intentarlo por la maleta que llevábamos, pero el bus siguió avanzando y nosotras ahora si corrimos de verdad (ya era tarde y quien sabe cuando llegaria el siguiente) pues creímos que no nos esperaría pero fue lindo cuando lo vimos avanzar de reversa hasta donde estábamos, al subir y observarlo por dentro no era nada comparado con el chicken bus de Guatemala, este era una especie de micro y tenía cómodos asientos individuales,
el costo fue de $0.41 centavos por cada una y hasta nos dieron boleto con la tarifa impresa lo que nos hizo sentir aliviadas, no más precios inflados para extranjeros.



Este transporte nos llevó a Ahuachapán, bajamos en el centro y tuvimos que
caminar aproximadamente 1 km. para subirnos a otro bus con destino a Santa Ana $0.40 y bajar en el mercadito del refugio.

La moneda que se maneja en este país es el Dólar Americano (USD).

Durante el camino estuvimos buscando un teléfono público, pero no hubo ninguno, resulta que en el país hace ya tiempo se eliminaron todas las líneas en la vía pública, debido al gran éxito de los celulares la telecomunicación es muy barata y es más fácil encontrar alguien que te venda o regale una llamada, así fue como logramos contactar a nuestro amigo Bayron de Couchsurfing, cuando preguntábamos por un lugar donde nos pudieran rentar un teléfono el señor amablemente nos ofreció llamar desde su móvil. Nuestro amigo fue a encontrarnos donde estábamos y nos llevó a su casa donde conocimos a sus mascotas y su linda familia.

Elegimos este lugar por su cercanía al Volcán de Santa Ana, planeábamos estar solo 2 días, pero más tarde decidiríamos extender nuestra estadía por los lugares tan lindos que existen en el país además del gran corazón de la familia que nos recibió.

Santa Ana y alrededores



Inmediatamente al otro día tempranito salimos con Brayam el hermano mayor y Tato su mejor amigo, ellos nos llevaron a recorrer el centro de Santa Ana ahí conocimos la Catedral, la Municipalidad, el Teatro y el Casco Principal que es como una explanada con kiosco y en algunos casos también una fuente.





Ahí fue donde probamos el tradicional Chuco una bebida caliente tipo atole, pero salado que lleva chile en salsa y frijoles, se puede acompañar con pan francés o lo que conocemos como bolillo, pero en forma de pan para hot dog (todo esto suena a locura pero así fue).  Esta bebida me pico y me supo rarísima, sí me la termine, pero es de esas cosas típicas que no volvería a probar. Mariana ni siquiera quiso intentarlo jajaja.


Luego fuimos a conocer la Laguna de Cuzcachapa en Chalchuapa, es un cuerpo de agua de origen volcánico que tiene la leyenda de haber cambiado de sitio, se dice que antes se encontraba en lo que hoy se conoce como laguna seca. Nos tomamos muchas fotos en ese hermoso lugar y Mariana además de una foto increíble se llevó un recuerdito en la piel cuando cayó del árbol donde posaba. Ese seria su primer souvenir en este viaje,  y el segundo lo conseguiría mas tarde en Nicaragua.



Luego tocó ir a devorar el platillo típico de El Salvador por excelencia LAS PUPUSAS son gorditas de masa de maíz cocinadas sobre un comal o plancha grande y sin aceite, pueden llevar dentro distintos ingredientes, las más comunes son las "revueltas" que llevan frijol, queso y chicharrón, pero las puedes encontrar rellenas de pollo, camarón, jalapeño, loroco (un tipo de flor comestible de sabor muy agradable) aunque los ingredientes son muy variados y las combinaciones infinitas.

Te las sirven en un plato y tú puedes agregarles una salsa de jitomate que no pica y un poco de curtido que no es otra cosa que repollo, zanahoria rallada y pepinillos reposados en vinagre.
Al principio pedíamos de 1 en 1 como cuando pides quesadillas en México pero aquí se nos quedaban viendo un poco extraño y era porque la costumbre es pedir de una sola vez todas las que te comerás pues como llega mucha gente las van atendiendo conforme van llegando y ya si se te antoja una más la solicitas adicional.
Con un dólar puedes comer 4 pupusas y terminas más que satisfecho además de que son muy muy muy deliciosas.

Después de hartarnos (comer demasiado y quedarnos con la barriga gigante) fuimos a conocer la Zona Arqueológica Tazumal $1 para nacionales y $3 para extranjeros, el recorrido es corto, pero incluye la visita al museo y un hermoso cielo despejado.




A la salida caminamos por una calle llena de puestos que me hizo sentir durante un momento en Yucatán debido a la similitud de las artesanías vendidas, al fin y al cabo culturas vecinas.

La familia con la que nos quedamos le tiene un especial aprecio a México debido en parte a que el abuelo materno vivió durante mucho tiempo en Guadalajara y le contaba muchas cosas lindas a su familia, casi en cuanto llegamos nos preguntaron si sabíamos cocinar y al responder que si los ojos de Brayam y Sandra (ella es la Madre de Bayron y Brayam) se iluminaron, querían comer “tacos mexicanos originales” decían y así saber realmente como eran para que los puestos de comida mexicana de su país no los engañaran y tuvieran entonces un punto de comparación. Por lo que cuando regresábamos a casa después del Tour, hicimos las compras para preparar tacos, pero fue más complicado de lo que pudiéramos imaginar.

Visualiza un super alejado 2 países de tu realidad cotidiana e intenta explicar lo que quieres sin conocer el nombre exacto o su equivalente en esas tierras. Íbamos a preparar alambre y suadero pero aquí los nombres de los cortes de carne son distintos, no conocen el suadero y si pides bistec lo cortan demasiado grueso como de 1 a 2 centímetros de grosor por cada pieza, además si lo quieres partido en trozos se niegan rotundamente a hacerlo y aparte te ponen unas caras que te dan ganas dar las gracias y retirarte sin carne, pero respire profundo y recordé que esa carne era para compartir la receta, así que me porte bien y agradecí pero me lleve la carne en las manos jaja.
Salimos de ese super entre confundidas y molestas pero Tato paso por un lugar donde vendían una granizada (raspado) de tamarindo que nos supo a gloria y nos calmó los ánimos además del gran calor que teníamos en ese país.



Ese día preparamos un improvisado pero delicioso alambre de bistec que tuvo mucho éxito, y al que dias despues Sandra (madre de nuestros amigos) bautizaria como tacos amarrados al no recordar su nombre... La pasamos genial.

2 comentarios:

  1. Carajo Wuera!!!! De vrdd que es un gusto que se la estén pasando y paseando tan bien, eso es todo Wuera!!! A vivir y disfrutar que nada nos llevamos, solo el recuerdo de saber que no nos quedamos con las ganas de hacer y estar con quien queremos... salud 🍻

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  2. Nota: saludos a Juanita... Jajajajaja jajajaja jajajaja 🙋🏻‍♀️

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