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domingo, 2 de septiembre de 2018

Guatemala

A manera de introducción quiero compartirte unos datos curiosos, en este país existen dos precios, el que se le da a la gente que vive ahí es el real y el que es para el turista es más caro. Así que si vas a comprar alguna artesanía o pagar un trayecto en bus conviene preguntarle a algún local el costo para evitar sentirse estafado. Nosotras procurábamos preguntar antes de subirnos al bus o preguntar abordo a los otros pasajeros y ya solo pagábamos sin preguntar al cobrador, en algunas ocasiones hasta parecíamos expertas locales cuando querían cobrarnos de más y les decíamos que eso era lo que nos cobraban siempre.
Subirse al bus es una aventura en paquete todo incluido, cada vez que subes te sorprende algo nuevo y cada vez que bajas tienes una anécdota distinta y en la mayoría de los casos divertida.
Los famosos "Chiken Bus"
Pero bueno los buses a los que me refiero mejor conocidos por los extranjeros como Chiken Bus, son autobuses escolares comprados a Estados Unidos, que han sido modificados por sus operadores, los han tuneado con colores, dibujos y luces además de una pantalla plana al interior para videos musicales.  Los asientos de primer instancia parecen ser amplios y cómodos, bueno de hecho lo son hasta que se te acerca una tercer persona a decirte que te "arrimes" para luego empujarte con el cuerpo y así lograr apoyar una nalga o al menos una parte de ella sobre el asiento. En nuestra primera experiencia en este transporte Mariana no podía entender porque la habían empujado, parecía estar desconcertada de que aquel tipo no se hubiera quedado de pie, hasta a mí me pareció extraño pero luego que subió más gente comprendimos que los asientos eran para tres. No importa si ya ganaste un lugar, en el chiken bus caben mínimo 6 personas en una hilera y las personas del pasillo se recargan entre si para completar el apoyo necesario y no caer del asiento, a eso agrega que te cobran cuando esta lleno, llegas a pensar que no caber ni un alfiler pero descubres que los guatemaltecos desafían las leyes de la física y se abren camino entre las personas. Aunque esto de que tarden en cobrar por un lado esta excelente para el turista pues le da tiempo de preguntarle a otros pasajeros por el costo del trayecto si es que no lo ha investigado antes.
Al transporte suben incontables vendedores, uno tras otro con todo aquello que puedas imaginar y lo que no también, hasta el momento lo que más me sorprendió fueron unas bolsas con chiles, jitomates y cebollas así que si se te olvido algo para guisar y tienes suerte en el camino cómodamente completas el mandado.
La gente de este país es muy amable, les encanta ayudar y están dispuestos a orientarte. En muchas ocasiones nos acercamos a la gente y recibimos más de lo que hubiésemos esperado. Aunque algo contrariado es que si vas en el transporte y estornudas nadie te dice "salud" y si alguien estornuda y le dices "salud" no te responden. Luego nos contaron que solo responden si se dirige a ellos alguien cercano como familia o amigos.
Anotamos los costos para que puedas tomarlos como referencia si es que vas a visitar alguna de estas zonas y puedas tener una idea del presupuesto necesario. Cabe mencionar que los precios son por persona a menos que se especifique lo contrario.
Ahora si te comparto nuestra aventura por Guate...

La Capital


Desayunamos y tomamos un bus que nos bajó en  próceres, cobró Q5 (cinco quetzales cada una), caminamos a la parada del metro Q1 y pronto estábamos frente al Museo del Ferrocarril 2Q. Es el espacio de la antigua estación ferroviaria de Guatemala y en este bello lugar se resguarda una locomotora a vapor que fue rescatada de ser vendida como chatarra a Estados Unidos pero de forma fraudulenta para que la ocuparan en un parque de diversiones y otra más que pretendían ocupar con fines turísticos en España, la unión de la ciudadanía resulto en la protección de esta pieza y de muchos otros artefactos que se poseen dentro del museo. Algo que me encanto fue que te dan la posibilidad de subirte a los distintos vagones e incluso de consumir alimentos dentro del que era el comedor. Es un lugar muy interesante.


Caminamos hacia el centro en busca de comida ya teníamos mucha hambre y todo apuntaba a conocer el comedor más famoso de Guatemala el de Doña Mela, nos lo habían recomendado mucho e incluso habíamos leído en una revista acerca de él y de sus múltiples galardones. Pero sucedió algo que jamás esperábamos, la comida no fue de nuestro agrado, fue triste y chistoso a la vez, si quieres ver nuestra cara de decepción te invito a mirar el video “México te extraño”.

Después de un snack mochilero y un rellenito de plátano Q1 nos dispusimos a visitar El Edificio de Correos, La Catedral de la Ciudad, El Centro Histórico y El Palacio Nacional aunque a este último no pudimos entrar pues se requería acceder en Tour y el siguiente disponible era ya muy tarde para nosotras, teníamos que volver temprano según la recomendación de nuestra amiga Enma para encontrar bus de regreso y caminar aun con luz de día, atardece pronto. Y que bien que nos advirtió pues no maginábamos que el transporte llegada cierta hora deja de pasar, seguimos las indicaciones de Enma y después de un viaje interesante en bus Q10 estábamos de vuelta con nuestro amigo José.


Lago Atitlán


Tempranito José nos dio jale (aventón) hacia próceres y de ahí tomamos bus hacia pamplona Q3 para después tomar un último bus por Q30 hacia Panajachel, este trayecto en bus tardó 4 horas en llegar a su destino así que desayunamos a bordo unas tortillas que vendían por Q5 y llevaban dentro una pieza de pollo, las aguas de medio litro cuestan también Q5.
Panajachel es un pueblito muy pintoresco que es visitado por gente de todo el mundo, ahí es donde abordaríamos una lancha por Q25 que nos llevaría a San Pedro de la Laguna. Ahí tuvimos oportunidad de nadar en el Lago, el agua es fría pero con el calor que hace termina siendo súper refrescante. Luego preguntamos por un lugar para acampar y nos recomendaron un espacio con arena que estaba muy bien, tendimos la carpa y fue gratis. Para la cena fuimos a un lugarcito muy popular, Zoola que es hotel, restaurant, bar, disco y hasta tiene una piscina con vista al lago. Es un sitio para relajarse y estar largo rato, además como tiene Wi-Fi tardamos mucho en salir. Gastamos en promedio Q60 por persona. Para cuando llegamos a la casa de campaña había una luna tan linda que casi era pecado no tomarle fotos, en la sesión me acompaño un buen amigo que bautice como Firulais, él estuvo conmigo todo el tiempo y luego se quedó a dormir a lado de nuestra carpa durante la noche. Nos levantamos tempranito y Mariana pudo observar el amanecer desde dentro de la carpa yo salí a tomar más fotos.
Pernoctar frente al Lago Atitlán fue privilegiado.

Levantamos la carpa, tomamos jugo de naranja Q5 y comimos galletas con atún para el desayuno, cuando llegamos al centro de San Pedro no había ningún bus, era domingo y levantarnos temprano no funciono mucho pues nos quedamos esperando por casi 2 horas, cuando por fin llego no era el bus que iba hacia Guate, se dirigía hacia Xela pero nos ofreció bajarnos en donde había una conexión Q15, subirnos a ese bus era mejor que esperar más horas ahí sentadas. El ayudante no quiso subir la maleta al techo por lo que nos tocó llevarla dentro, recorrimos al inicio una carretera en muy mal estado y creíamos que no había nada peor que ese camino pero más adelante el bus se detuvo sin explicación, creímos que se había descompuesto, cuando llevábamos una hora detenidos y el sol se colocaba para el medio día parecía mejor idea la de haber esperado el otro bus, por fin decidí bajar para saber cuánto más se iban a tardar en la reparación pero resulto que realmente estábamos esperando que los trabajadores de la carretera nos dejaran avanzar, ellos cierran los tramos para repararlos y a veces tardan 15 minutos pero otras pueden tardar hasta 6 horas eso nunca se sabe, y ahí estábamos nosotros sin saber cuando pasaríamos, éramos la vanguardia de una fila de aproximadamente 30 autos, pasada media hora más arrancamos, fue entonces que dejamos de quejarnos del camino accidentado y agradecimos que sin importar la condición de la carretera pudiéramos avanzar sobre ella.
En este trayecto conocimos a Asier un mochilero del País Vasco en España, la plática con el sin duda amenizo el viaje y lo que restaba se nos hizo cortito, subió un vendedor de ceviche y le alegro la barriga a muchos. Pronto estábamos en el cruce de Chimaltenango, nos despedimos de Asier y bajamos corriendo para recibir las mochilas aunque misteriosamente la carpa termino en el piso a 30 metros del lugar donde bajamos, fuimos por ella. Casi de inmediato paso el otro bus, los ayudantes del conductor nos rebataron la maleta de la espalda para subirla al techo en cuestión de segundos y luego nos empujaban para que subiéramos. Pero no es personal, les hacen eso a todos sin excepción. Fueron Q20 para bajar en la desviación a Antigua. Literal no se veían lugares disponibles pero a los conductores no les gusta verte parado o te ven tan cansado que mandan a los ayudantes a sentarte, ellos se encargan de encontrar lugar hasta donde parece que ya no se puede. El siguiente bus que nos dejaría por fin en Antigua cobro Q5.

Antigua


Después de 30 minutos arribamos a la terminal, ahí se concentran decenas de buses de todos diseños y colores y la gente grita nombres de poblados que por más que uno ponga todo su empeño es difícil entender. Teníamos hambre y había muchos establecimientos transnacionales pero preferimos optar siempre por comida local, encontramos unos tamalitos de algo como salsa de jitomate pero sin picante y un poco de pollo Q3.5 comimos varios, fuimos luego a darle una vuelta a la ciudad pero estábamos muy cansadas y cargábamos las maletas, decidimos buscar un hospedaje cobraban Q75 por persona en hostal y Q150 en hotel por una habitación para 2 con Wi-Fi, agua caliente y televisión, pudimos haber encontrado algo más económico pero ya necesitábamos bajar la maleta y descansar un poco así que tomamos la habitación. Descansamos largo rato, más tarde comenzó a llover y yo quería tomar un baño pero Mariana me convenció para salir a mojarnos a la lluvia luego regresaría a ducharme y no tardaríamos decía, así que dejamos todo, me puse sandalias y solo me lleve una cámara. Salimos tan contentas como niñas que quieren saltar de charco en charco pero sorpresa la nuestra que solo brisó. Teníamos sed y fuimos por agua a la tienda compramos 3 litros por Q18. De camino hacia el hotel alcanzamos a ver una cruz sobre un cerro y varias personas ahí, resulto ser un mirador que decían que estaba muy lejos para ir caminando, es más que ni se podía subir a pie y que necesitábamos un taxi pero no hicimos caso y decidimos caminar, el trayecto estaba súper sencillo y contaba incluso con escalinatas, llegando al mirador de la cruz entendimos porque había tanta gente ahí, la vista es hermosa se observa con claridad toda la ciudad de Antigua y por si fuera poco se tiene el volcán de Agua de fondo es impresionante.

Cuando bajamos compramos un pastelillo de mil hojas Q5 y nos dispusimos a recorrer lo que habíamos observado desde el cerro. Caminamos hasta que se ocultó el sol, encontramos unos puestesillos interesantones donde vendían garnachas Q5 cada una y aunque no estuvieron tan ricas el atole de elote que probé fue fenomenal, aun no lo terminaba y ya lo estaba extrañando. Unas cuantas fotos más y estaríamos listas para un baño y descansar.
Una sopa caliente Q7 y fruta de temporada Q5 por la mañana, luego salimos a repetir foto en el Arco de Santa Catalina,  conocer el Hotel Santo domingo, visitar el Mercado de Artesanías y pasear por la ciudad antes de despedirnos. A medio día entregamos la habitación y partimos hacia la siguiente aventura.


2 comentarios:

  1. Que hermosas fotos 👍👏 y excelente experiencia chicas, padrisimas sus anecdotas,disfrutando la lluvia como chiquillas, y del transporte...mejor ni quejarnos del que tenemos en nuestro México lindo y querido verdad, sigan compartiendo su lindo viaje aventureras👍😉

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  2. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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