Translate

martes, 13 de noviembre de 2018

Primeros días en El Salvador...

Bienvenid@ al país más pequeño de Centroamérica, la tierra que alberga bellezas inimaginables y paisajes sublimes repartidos entre playa, montaña y ciudad, también uno de los territorios más juzgados con respecto a la inseguridad que los medios comunican. Pero en definitiva lo que me queda grabado al decir “El Salvador” es la imagen de la gente linda y amable que lo habita además de ser el lugar donde encontramos amigos que sin imaginarlo se convertirían en parte de nuestra familia.


Cruzar la frontera
Existen 4 fronteras por las que puedes cruzar de Guatemala a El Salvador nosotras elegimos Las Chinamas por ser la que mejor nos quedaba y acercaba a nuestro siguiente destino: El Refugio en Ahuachapan. Así que desde el Km 23 de la carretera hacia el Salvador tomamos un bus que decía Jutiapa (uno de los 22 departamentos de Guatemala) y el ayudante adicionalmente gritaba sin cesar frontera. Esos ayudantes te ven con la maleta y te dicen que hay lugar posterior a eso te quitan la maleta para acomodarla en el techo y tu única preocupación es que efectivamente la suban pero es más una cosa de respirar y confiar, luego rápido te quieren subir y ya cuando estas arriba y ves a todo ese mar de gente piensas que el ayudante mintió pero la verdad es que no lo hizo, solo omitió los detalles pues de que hay lugar lo hay, pero nunca dijo que sería cómodo.



En mis múltiples viajes por los buses de Guatemala me dedique a estudiar cual era el mejor lugar para sentarse. Al principio solo me había tocado ser la persona del pasillo que estorba a todos y que para no caer debe hacer mucha fuerza con los brazos y casi agarrarse hasta con las uñas, lo que me llevo a la conclusión de que el asiento más cómodo sería el que está pegado a la ventana ahí no le estorbas a nadie y no debes hacer esfuerzo, solo vas sentado, pero que sorpresa la mía cuando por fin pude ocupar ese lugar, yo muy amable me recorrí para que cupiéramos bien pero descubrí que la amabilidad no es una opción en este transporte pues pase de ir sentada a lado de la ventana a ir casi embarrada en ella, como la chica que iba sentada a mi lado era flaquita, un tipo alcanzo a  apoyar su trasero completo en el asiento y cada que el bus atravesaba una curva era lo peor, el borde de la ventana se me enterraba en las costillas y casi no podía respirar, esos guatemaltecos se balancean y se dejan llevar con cada vuelta, descansaba un poco cuando la curva era hacia el otro lado pero ya que terminaba la vuelta este tipo se aventaba con mucha fuerza para volver a entrar en el asiento e ir cómodo sin preocupación, así que llegue a mi siguiente conclusión: el mejor lugar es el de sándwich enmedio. Pero otra cosa importante que aprendí es que en Guatemala no puedes ser amable y hacerte pequeñito porque terminas siendo puré y definitivamente necesitas aprender a dejarte llevar en esas vueltas que parecen de juegos mecánicos de otra forma sólo te cansaras.

Fueron 3 horas de viaje y durante el camino yo iba pendiente checando en la aplicación de Maps el nombre de los pueblos donde íbamos, eso me daba una idea de cuanto faltaba hasta que me encontré en varios letreros el nombre de Tumulo y por más que lo busque en el mapa no lo encontré, pensé que talvez no estaba actualizada la información aunque parecía raro pues ese pueblo se veía muy extenso por la cantidad de letreros que tenía, no le di más importancia y seguí disfrutando del paisaje, ya después me enteraría porque no logre encontrarlo.

Fueron Q30 del bus y nos dejó exactamente en la entrada del paso fronterizo, pero antes de avanzar hacia allá probamos una deliciosa pero peculiar guayaba gigante por Q5, ir al baño nos costó 3Q y no valió la pena pues estaba tétrico el lugar, luego nos enteramos que migración por lo general ofrece ese servicio de forma gratuita y en mejores condiciones.


Chinamas
Empiezas a caminar hacia la frontera y encuentras muchas personas con fajos enormes de dinero ofreciendo cambiarte los quetzales por dólares, también hay personas ofreciéndote el servicio de transporte para cruzar a El Salvador pero sería perderse lo divertido de caminar, ir a tu ritmo, tomarte fotos y disfrutar ese peculiar momento donde atraviesas una línea imaginaria que te acerca a nuevas experiencias, además no son trayectos largos pero ellos te dirán que si para venderte el servicio, llegamos por nuestra propia cuenta al puesto de migración y después de hacer fila nos colocaron rápidamente el sello de salida de Guatemala (no revisamos el sello en ese momento pero ahí aprendimos que siempre necesitas revisarlo en cuanto lo estampan), cambiamos los pocos quetzales que nos quedaban y caminamos como 500 metros para llegar a un gran puente que cruza sobre un rio.


Recién lo atraviesas y ya estás en territorio de El Salvador pero aquí no hay una estructura que indiquen ser oficinas de migración. Solo encontramos un oficial que nos mandó de lado derecho hacia una pequeña y sencilla carpa y bajo la sombra de esta nos dieron 2 tristes noticias, la primera, El Salvador no sella tu pasaporte pues tiene un convenio de libre tránsito entre los países de Centroamérica, segunda el sello que nos puso migración de Guatemala estaba mal así que no podíamos continuar y nos mandaron de regreso a corregir o no podíamos avanzar, regresamos esos mismos 500 metros pero ahora cuesta arriba y cargando las mochilas, la lección quedó clara: revisar sellos y fechas en cada frontera.

Ya con la fecha corregida nos permitieron avanzar, El Salvador solo te decomisa un pequeño papel que da migración de Guatemala y muy tristemente no hay sello para el pasaporte.

Seguimos caminando y nos dimos cuenta que nuestro primer bus se escapaba, Mariana le chiflo y comenzamos a correr o al menos a intentarlo por la maleta que llevábamos, pero el bus siguió avanzando y nosotras ahora si corrimos de verdad (ya era tarde y quien sabe cuando llegaria el siguiente) pues creímos que no nos esperaría pero fue lindo cuando lo vimos avanzar de reversa hasta donde estábamos, al subir y observarlo por dentro no era nada comparado con el chicken bus de Guatemala, este era una especie de micro y tenía cómodos asientos individuales,
el costo fue de $0.41 centavos por cada una y hasta nos dieron boleto con la tarifa impresa lo que nos hizo sentir aliviadas, no más precios inflados para extranjeros.



Este transporte nos llevó a Ahuachapán, bajamos en el centro y tuvimos que
caminar aproximadamente 1 km. para subirnos a otro bus con destino a Santa Ana $0.40 y bajar en el mercadito del refugio.

La moneda que se maneja en este país es el Dólar Americano (USD).

Durante el camino estuvimos buscando un teléfono público, pero no hubo ninguno, resulta que en el país hace ya tiempo se eliminaron todas las líneas en la vía pública, debido al gran éxito de los celulares la telecomunicación es muy barata y es más fácil encontrar alguien que te venda o regale una llamada, así fue como logramos contactar a nuestro amigo Bayron de Couchsurfing, cuando preguntábamos por un lugar donde nos pudieran rentar un teléfono el señor amablemente nos ofreció llamar desde su móvil. Nuestro amigo fue a encontrarnos donde estábamos y nos llevó a su casa donde conocimos a sus mascotas y su linda familia.

Elegimos este lugar por su cercanía al Volcán de Santa Ana, planeábamos estar solo 2 días, pero más tarde decidiríamos extender nuestra estadía por los lugares tan lindos que existen en el país además del gran corazón de la familia que nos recibió.

Santa Ana y alrededores



Inmediatamente al otro día tempranito salimos con Brayam el hermano mayor y Tato su mejor amigo, ellos nos llevaron a recorrer el centro de Santa Ana ahí conocimos la Catedral, la Municipalidad, el Teatro y el Casco Principal que es como una explanada con kiosco y en algunos casos también una fuente.





Ahí fue donde probamos el tradicional Chuco una bebida caliente tipo atole, pero salado que lleva chile en salsa y frijoles, se puede acompañar con pan francés o lo que conocemos como bolillo, pero en forma de pan para hot dog (todo esto suena a locura pero así fue).  Esta bebida me pico y me supo rarísima, sí me la termine, pero es de esas cosas típicas que no volvería a probar. Mariana ni siquiera quiso intentarlo jajaja.


Luego fuimos a conocer la Laguna de Cuzcachapa en Chalchuapa, es un cuerpo de agua de origen volcánico que tiene la leyenda de haber cambiado de sitio, se dice que antes se encontraba en lo que hoy se conoce como laguna seca. Nos tomamos muchas fotos en ese hermoso lugar y Mariana además de una foto increíble se llevó un recuerdito en la piel cuando cayó del árbol donde posaba. Ese seria su primer souvenir en este viaje,  y el segundo lo conseguiría mas tarde en Nicaragua.



Luego tocó ir a devorar el platillo típico de El Salvador por excelencia LAS PUPUSAS son gorditas de masa de maíz cocinadas sobre un comal o plancha grande y sin aceite, pueden llevar dentro distintos ingredientes, las más comunes son las "revueltas" que llevan frijol, queso y chicharrón, pero las puedes encontrar rellenas de pollo, camarón, jalapeño, loroco (un tipo de flor comestible de sabor muy agradable) aunque los ingredientes son muy variados y las combinaciones infinitas.

Te las sirven en un plato y tú puedes agregarles una salsa de jitomate que no pica y un poco de curtido que no es otra cosa que repollo, zanahoria rallada y pepinillos reposados en vinagre.
Al principio pedíamos de 1 en 1 como cuando pides quesadillas en México pero aquí se nos quedaban viendo un poco extraño y era porque la costumbre es pedir de una sola vez todas las que te comerás pues como llega mucha gente las van atendiendo conforme van llegando y ya si se te antoja una más la solicitas adicional.
Con un dólar puedes comer 4 pupusas y terminas más que satisfecho además de que son muy muy muy deliciosas.

Después de hartarnos (comer demasiado y quedarnos con la barriga gigante) fuimos a conocer la Zona Arqueológica Tazumal $1 para nacionales y $3 para extranjeros, el recorrido es corto, pero incluye la visita al museo y un hermoso cielo despejado.




A la salida caminamos por una calle llena de puestos que me hizo sentir durante un momento en Yucatán debido a la similitud de las artesanías vendidas, al fin y al cabo culturas vecinas.

La familia con la que nos quedamos le tiene un especial aprecio a México debido en parte a que el abuelo materno vivió durante mucho tiempo en Guadalajara y le contaba muchas cosas lindas a su familia, casi en cuanto llegamos nos preguntaron si sabíamos cocinar y al responder que si los ojos de Brayam y Sandra (ella es la Madre de Bayron y Brayam) se iluminaron, querían comer “tacos mexicanos originales” decían y así saber realmente como eran para que los puestos de comida mexicana de su país no los engañaran y tuvieran entonces un punto de comparación. Por lo que cuando regresábamos a casa después del Tour, hicimos las compras para preparar tacos, pero fue más complicado de lo que pudiéramos imaginar.

Visualiza un super alejado 2 países de tu realidad cotidiana e intenta explicar lo que quieres sin conocer el nombre exacto o su equivalente en esas tierras. Íbamos a preparar alambre y suadero pero aquí los nombres de los cortes de carne son distintos, no conocen el suadero y si pides bistec lo cortan demasiado grueso como de 1 a 2 centímetros de grosor por cada pieza, además si lo quieres partido en trozos se niegan rotundamente a hacerlo y aparte te ponen unas caras que te dan ganas dar las gracias y retirarte sin carne, pero respire profundo y recordé que esa carne era para compartir la receta, así que me porte bien y agradecí pero me lleve la carne en las manos jaja.
Salimos de ese super entre confundidas y molestas pero Tato paso por un lugar donde vendían una granizada (raspado) de tamarindo que nos supo a gloria y nos calmó los ánimos además del gran calor que teníamos en ese país.



Ese día preparamos un improvisado pero delicioso alambre de bistec que tuvo mucho éxito, y al que dias despues Sandra (madre de nuestros amigos) bautizaria como tacos amarrados al no recordar su nombre... La pasamos genial.

sábado, 3 de noviembre de 2018

Viajar sin pagar hospedaje… suena a locura ¿no?.


Te imaginas que lindo y económico seria esto, te imaginas poder conocer gente de todo el mundo y ganar montones de amigos, te imaginas tener un intercambio de ideas, de costumbres, de palabras con distintos significados, de COMIDA y sabores, en pocas palabras un intercambio cultural real. 


Pues deja te cuento que esto es posible y que además es la forma en la que nosotras estamos viajando. Utilizamos Couchsurfing, una plataforma digital que conecta a viajeros que solicitan alojamiento a otros viajeros (o no viajeros) que tienen disponible un espacio para recibirte, este espacio puede variar desde un sofá, una cama, una habitación privada o un lugar donde puedas acomodar tu saco para dormir, tienda o hamaca. 



Funciona a través de un perfil creado especialmente para poder ser parte de la comunidad y donde iras recibiendo recomendaciones y felicitaciones de la gente con quien ya te has hospedado, y tu a su vez podrás dejarle comentarios positivos o negativos (ellos también) según haya sido tu estancia con el anfitrión.


Yo había escuchado de esta plataforma antes pero no confiaba mucho y tenia mis dudas al respecto, pero fue en una reunión con mis compañeros de secundaria donde me enteré que Ricardo era anfitrión de Couchsurfing y que ya había hospedado a muchas personas de varias partes del mundo. Le pregunte un par de cosas al respecto y tan pronto como pude habilite mi perfil, estaba a punto de comenzar mi viaje y no sabia como resolvería la parte del hospedaje que en muchas ocasiones resulta ser lo mas caro, pero todo llega a tu vida justo en el momento indicado y esa reunión con mis amigos de antaño a los que no veía desde hace casi 17 años me coloco una excelente opción en el camino además de que nos la pasamos genial.

Gracias chic@s

Pero ayudarte a economizar gastos no es el propósito de esta plataforma ese es solo uno de los beneficios incluidos pues la verdadera esencia de Couchsurfing es compartir con las personas que vas conociendo. 


Nosotras hemos tenido charlas larguísimas con personas que no conocíamos, pero que se sienten como si estuviéramos conversando con un buen amig@ al que no vemos desde hace varios años. También hemos pasado horas y horas platicando de diversos temas aunque al que más le hemos dedicado ha sido a la comida y es que este tema nunca se acaba pues existen confusiones de lo que significa para ellos y para nosotras un solo nombre es decir ellos asignan palabras que jamás habíamos oído y viceversa, en otras ocasiones un mismo nombre de fruta o cosa se utiliza en casos diferentes para cada cultura, aunque esto al final termina siendo divertidísimo pues la plática se interrumpe constantemente preguntando ¿Qué es eso? o ¿Qué Significa aquello…? Se vuelve entonces un entretenido reto entendernos incluso hablando el mismo idioma. 

Al cruzar por Centroamérica nos hemos percatado de 3 cosas muy interesantes. La primera es que la comida mexicana es muy famosa, la segunda es que mucha gente tiene deseo de ir a México y la tercera es que hay países a los que les solicitan visa para entrar a nuestro país y es un tanto complicado conseguirla. Ya les platicaremos este último punto a detalle cuando abordemos a el País de El Salvador en el blog.


Así que como te decía, Couchsurfing es una buena opción si lo que buscas en tu viaje es compartir y pasar tiempo con la gente local, de lo contrario es posible que no te agrade esta opción, cada quien decidirá, a nosotras nos parece genial, por lo que ya comente antes y también porque podemos conocer algunos espacios hermosos que los lugareños conocen y no solo lo más turístico de los lugares que visitamos, además ellos también te dan advertencias reales acerca de los lugares que como turista extranjero debes evitar, por ejemplo en México no mandaríamos a nadie a Tepito para tomarse una fotos ni con el celular. 


Es importante decir que obviamente también existen riesgos al hospedarte de esta forma por lo que te comparto lo que hemos hecho para evitar sorpresas desagradables: nosotras solicitamos alojamiento a anfitriones de los que hemos checado bien el perfil y que además tienen referencias positivas de otros viajeros que se han hospedado anteriormente con ellos donde cuentan que les pareció la experiencia, entre más referencias mejor así te das una idea de con quien llegaras, también quien hospeda puede leer tu perfil y revisar si tienes recomendaciones positivas o negativas y en función de estas decidir si te aloja o no, adicionalmente sugerimos tener siempre una segunda opción en caso de que tu anfitrión tenga un imprevisto y no pueda recibirte.


Entonces después de contarte todo esto solo me resta decirte que tú también puedes formar parte de esta gran comunidad y comenzar a conocer gente espectacular mientras viajas o viajar desde tu casa al recibir a gente de todas partes del mundo. Muchas de las personas que hoy hospedan han viajado antes utilizando esta plataforma, otras tienen deseos de viajar y les gusta escuchar las anécdotas de los viajeros que reciben ya que es como encontrar inspiración para llevar a cabo ese sueño que aún no tiene fecha y a algunos otros les gustaría viajar, pero, aunque saben que no pueden desplazarse en ese momento por distintas circunstancias están dispuestos a darle hospitalidad a quien lo solicite. Sea cual sea la situación de estas personas que abren las puertas de su hogar, lo que tienen en común, es que se sienten contentos de poder ayudarle a alguien a cumplir un sueño, y es gracias a todas esas personas dispuestas a ayudar que nosotras nos encontramos en este momento cumpliendo el nuestro. 
Te compartimos en este espacio algunas fotos de las maravillosas personas con quien hemls en el camino y que nos han recordado que se puede confiar en la humanidad.


Ahora tú ya tienes un pretexto menos y una oportunidad más para salir y cumplir uno de tus sueños viajeros y me atrevo a decírtelo porque en mi opinión todos llevamos dentro un viajero ansioso por conocer el siguiente destino.














Atrevete tú también y cuéntanos... 
¿Cual es tu siguiente destino...?

jueves, 25 de octubre de 2018

“El cuarto de nalga de Mariana”

Una divertida anécdota de lo que ocurre comúnmente en el transporte público Guatemalteco.

Ha sido un día muy interesante, dormimos la última noche en casa de nuestro amigo José que por cierto era también la última noche en Guatemala, como nos dormimos muy temprano ...al amanecer ya estábamos listas pero la maleta no, así que nos compartimos las tareas, mientras mi chata estaba acomodado y organizando todas las cosas que cargamos para el viaje yo aproveche el tiempo para lavar algo de ropa pero lo hice a mano y para variar olvide centrifugarla y así que lo que era un ciclo de secadora se convirtió en una larga espera y no podíamos salir de la casa con la ropa húmeda... Nota importante se supone que nos dividimos las tareas para salir más rápido...




En lo que esperábamos recordé que traíamos unos cacahuates en la mochila se me antojaron así como los preparamos los mexicanos para botanear en el camino pero bueno con un poco de salsa Valentina quedarían perfectos así que pregunte si tenían salsa, me dijeron que sí que la buscara en el refrigerador para mi sorpresa solo encontré una salsa verde y cuando pregunte por la roja no sabían de que hablaba y entonces recordé que ya no estaba en México, pero bueno tome la salsa y no sabía qué hacer, total que le eché y los guardé para el camino…

Cuando por fin salimos de ahí hechamos un volado para ver quién iba a ir al banco ya solo traíamos 50 quetzales para ir hacia El Salvador, pero nos hacían falta 70 para completar el pasaje... Me tocó ir a mí. Le pregunté a una señora dónde quedaba un banco, me respondió que como a media cuadra y que podía ir caminando... Pero no sé qué significaba para ella media cuadra...
Empecé a caminar en la dirección que me dio, ya llevaba como 3 kilómetros cuando llegue con un motociclista y le pregunté dónde quedaba un banco, me dijo adelante donde está la plaza me asome y no vi nada... pero seguí. Poco después me alcanzó ese mismo motociclista y me dio un ray que resulto ser de aproximadamente 2 km a la plaza (ósea me subí a la moto con una persona desconocida).


Ya había obtenido los 70 quetzales que necesitaba sin embargo no traía más dinero  para pagar un bus de regreso pues solo cambie lo justo, mi chata me estaba esperando y no podíamos comunicarnos por cel... ya había pasado más de una hora, necesitaba hacer algo rápido... tenía tan solo 2 opciones pedía ray o caminaba otros 5 kilómetros...no pues mejor pido ray me respondí, por fortuna para cuando mis pensamientos se habían aclarado paso una camioneta, levante el dedo y enseguida se detuvo, le pedí que me bajara donde estaba esperando mi chata y así fue ...yo estaba súper agradecida...

Cuando la vi en la parada ella estaba súper preocupada porque no sabía dónde andaba ni porque había tardado tanto...
Listo ya teníamos suficiente dinero para subirnos al bus (camión) mejor conocido por los extranjeros como chicken bus, ósea imagen la cantidad de cosas que trasladan en esos camiones..... Subirnos al bus es una historia llena de cosas interesantes en primera por qué en Guatemala donde caben dos caben tres aunque lleves solo un cachito de nalga apoyada... eso no importa, pero de qué vas sentado vas sentado y si no el ayudante del chofer te da una ayudita y te sienta de una forma muy especial y acomoda a toda la gente que puedas imaginar ...



Y los pocos que van parados van haciendo palanca con los hombros de las personas que están alrededor así caben mejor y es muy importante decirles que no pueden faltar los vendedores que tienen una forma peculiar de vender y de aventarse un choro mareador impresionante ...
Se suben a vender chocolates, chiles rellenos, tortillas con pollo, helados, rebanadas de pastel, sodas, aguas en bolsitas y mil cosas más sin dejar de mencionar unas doñitas religiosa con volantes para que Dios esté contigo... para esto yo llevaba ¼ de nalga sentada y ¾ de nalga fuera del asiento, en cualquier momento que el chófer decidiera frenar bruscamente mis nalgas caerían al suelo si yo no me sujetaba con ambas manos, por lo que obviamente no agarre ese volante ...
Lo que me costó una de indirectas sabrosas, malas caras y una oración exclusivamente dirigida a mí (Dios padre si hay personas que no quieran escuchar hazlas de oídos sordos) esto por mencionar algo ... Pero dejemos a la doñis a un lado porque de repente llega a la escena un payaso con unos zapatos de esos casuales para eventos ...sentía que se caía o que se atoraba entre tanta gente y tanta cosa ...ufff la libro llegó al fondo y no le pasó nada... Cuando de repente sobre los asientos centrales de lado derecho del bus una bolsa con líquido que iba dentro de una bolsa de mandado se pinchó con algo... para buena suerte la persona que se sentó en ese lugar iba muy bien arreglado... entonces empezó a escurrir no sé qué cosa ...sale una voz desde atrás diciendo cuidado cuidado le está escurriendo algo en su camisa ....
El chico medio espantado volteo hacia el techo del camión, hizo una cara extraña y solo se hizo a un lado para que no lo goteara jajajaja todo un espectáculo para quien no está acostumbrado a ver este tipo de cosas... Pero a él no pareció importarle mucho como si formara parte de la cotidianeidad.



Rato después empezó a bajar la gente por montones y por fin nos pudimos sentar juntas, aprovechamos el momento para saborear un delicioso snack pero cuando sacamos los cacahuates estaban tan verdosos que parecían estar enlamados jajajaja pero aun con eso intentamos comerlos y casi se acabaron aunque no tuvieron mucho éxito pues cada quien esperaba que la otra se los terminara. Para cuándo llegamos a la frontera éramos de las últimas abordo... Bueno nosotras y como una docena de latas de soda rodando de principio a fin en cada curva y una gran montón de basura que la gente amablemente deja antes de bajar...


Nuestras maletas viajaban sobre el techo del bus compartiendo el espacio a lado de canastas de fruta, costales llenos de quién sabe qué cosa y hasta largos materiales de hierro para construcción, cuando llegamos a la frontera bajaron nuestras maletas y no se habían mojado a pesar de haber atravesado por varias zonas de lluvia intensa. Esos buses van equipados hasta con lona impermeable jajaja...
Por cierto del pasaje de las dos fueron solo 60 y no 120 como habíamos calculado así que nos sobraron 60 quetzales para gastarlos en la frontera queríamos comida, pero no encontramos porque según ya era tarde, la culpa fue de la ropa...


Bus de noche aunque parece mas una sala de cine en función de estreno.

sábado, 6 de octubre de 2018

Pacaya el Volcán Activo

Piedras derretidas de color fuego y saltando como si fuese una olla haciendo hervor. La historia del magnífico pero breve espectáculo que nos regalo el universo.

Hacer este tour desde Antigua cuesta Q90 por el transporte redondo, y llegando al Volcán hay que pagar una entrada de Q50. Decidimos hacer el traslado por nuestra cuenta pues si algo me quedo muy claro es que en Guatemala siempre puedes hacer los trayectos por un precio mucho más económico, investigamos en internet y nos dimos una idea de cómo llegar. Desde la terminal abordamos un bus que nos bajaría en la desviación hacia San Vicente Q20, nos bajamos en el km 36.5 y esperamos al siguiente bus que nos llevaría hacia el comienzo del sendero por Q5, antes de bajar vimos una entrada alterna bien señalizada y mucha gente era el sendero La Corona, pero nosotras fuimos hasta la entrada del centro de visitantes. Fue ahí donde nos enteramos que se cobraba la entrada y a pesar de que no íbamos preparadas para ese impuesto nos la arreglamos.
Eran casi las 5 de la tarde cuando bajamos del bus, pasamos por provisiones a una tienda, cancelamos la entrada y comenzamos la caminata. Se ocultó el sol, sacamos las lámparas y en el camino encontramos 2 cachorros que nos acompañaron durante todo el camino, nos detuvimos a tomar unas cuantas fotos antes de que cayera la noche por completo y continuamos la caminata ya llevábamos caminando aproximadamente 50 minutos cuando de repente el universo nos dio un regalo que jamás olvidaré: el cráter haciendo pequeñas erupciones estaba escupiendo lava, fue algo semejante a ver pequeñas piedras rojizas lanzadas hacia el cielo que se hacían acompañar de una estela de luz naranja que terminaba por iluminar la inquebrantable oscuridad para luego formar parte de un rio de lava que corría por un lateral del volcán. Un espectáculo que llevare guardado en el corazón por siempre.

Bajamos las maletas debajo de un techo de aluminio, me arme con la cámara y subimos por 15 minutos más hasta que estuvimos frente a la majestuosidad del Volcán, solo había un inconveniente, los rayos distantes en el cielo parecían acercarse cada vez más así que le pedí a Mariana que regresáramos de inmediato pero antes quería una foto, se la tome y en menos de 2 minutos había desaparecido la lava por el cielo nublado.

Cuando íbamos de bajada hubo un espacio donde no supimos que sendero tomar estábamos ante 3 caminos muy similares, elegimos el de en medio pero no era el correcto, lo volvimos a intentar 2 veces más y nada, las nubes y los truenos estaban más y más cerca Mariana empezaba a tener mucho frio y yo temblaba pero no sabía si era de nervios, frio, miedo o todo junto, ya comenzábamos a alterarnos por el hecho de estar extraviadas más de 20 minutos por lo que llegamos a la parte difícil: mantener la calma.
Fue entonces que recordé haber leído que teníamos que regresar al último punto con señalamiento hacia el centro de visitantes y seguir los letreros, eso hicimos y caminábamos hacia allá cuando la neblina se intensifico aun más, no podíamos ver ni 2 metros adelante pero encontramos el sendero, el camino era bueno pero de arena volcánica tan suelta que hasta parecía íbamos esquiando y por la velocidad que llevábamos podíamos resbalar fácilmente así que le dije a Mariana que se apoyara de mi pero antes de que ella pudiera hacerlo resbale y caí sentada, ella comenzó a carcajearse inmediatamente, yo por supuesto me levante más rápido de lo que cayo mi vergüenza, después de salir de esa cascada de arena comenzamos a correr para llegar más rápido, después de las risas y sobre el camino correcto la situación comenzaba a relajarse y pronto estábamos de nuevo bajo el techo donde habíamos dejamos las cosas. Estábamos sumamente agradecidas con el universo y parecía que el cielo estaba esperando a que nos resguardáramos para comenzar la tormenta, pero la aventura aun no terminaba.
Tendimos la carpa y los cachorros se acostaron cerca, cenamos un atún preparado desde el empaque sobre unas tortillas hechas a mano, pero frías, en otro momento Mariana no hubiese aprobado aquel platillo porque no le gusta comer las cosas frías pero ese día nos supo a gloria.
Era temprano aún y decidimos hacer una noche de cine en tamaño pantalla de celular, le tocó a ella elegir la película, pero ni media hora había pasado cuando me di cuenta de que había sido una pésima idea, escogió algo que tenía que ver con desastres naturales y como si fuera poco lo miedosa que soy estaba acostada a escasos metros de un volcán activo: mala combinación. Aunque lo loco vino después, estábamos viendo la peli cuando nuestros guardianes comenzaron a ladrar y se escuchó algo que asemeje a pasos alrededor de la carpa yo por supuesto moría de miedo se supone que no había nadie más acampando, así que cancele la película para escuchar mejor lo que sucedía fuera y creí que ambas platicaríamos al respecto y podríamos encontrar una solución pero Mariana como si nada estuviese pasando se acomodó dentro de su sleeping y comenzó a roncar. Esa noche yo no descanse, imagina la casa de campaña iluminándose con cada rayo, acampando cerca de un volcán escupe fuego, el cielo crujiendo con cada trueno y de vez en cuando despertar creyendo que el sonido estruendoso del cielo es realmente del cráter que podía estar haciendo erupción, jaja ahora que lo escribo es gracioso pero esa noche no fue la mejor para mi pues la imaginación y la mente son cosas poderosas.
Temprano antes de que el sol saliera me levante con la ilusión de volver a ver el cono del cráter y poderle tomar la foto que imagine y no conseguí, pero lo único que encontré fue una neblina infinita y la causa de los ladridos de los perros... Un mapache andaba rondando el campamento y nuestros amigos caninos dedicaron la noche a alejarlo (ojalá alguien me hubiese explicado).
Río de Lava.
Foto Panorámica del Volcán.
Río de Lava Petrificada.
Para cuando amaneció salimos a caminar por las faldas del volcán atravesamos una cascada de lava petrificada y tuvimos la posibilidad de quemar bombones en un río de lava, pero no llevábamos, jaja.

El clima durante esta caminata es muy variado, puede estar haciendo mucho sol, luego nublarse o tal vez llover, pero lo que no nos faltó en esta visita fue la intensa neblina que a veces nos hacia detenernos incluso de día. Escuchábamos un ruido curioso que parecía provenir del cráter, era como si crujiera. Y hasta sentía las plantas de mis pies muy calientes y no podía dejar de pensar en las botas que mi amigo José hecho a perder en su visita a este mismo lugar y no quería perder mis tenis así que preferí apresurarme.
Después de tomar unos cuantos videos y andar explorando durante largo rato por la zona, regresamos a levantar el campamento antes de que se hiciera más tarde. En el camino de regreso encontramos mucha gente que sube en caballo y otros más caminando que no aceptaron el servicio de transporte, pero aun con eso los dueños de los caballos los hacen caminar detrás de los visitantes por si cambiaran de opinión, pero cuentan que también cambia el precio y en lugar de bajar aumenta.
Nos marchamos de Pacaya contentas y agradecidas por los paisajes inigualables que pudimos ver. De hecho, Mariana y yo coincidimos en que fue lo más espectacular que vimos en Guatemala. Universo Gracias de nuevo.
El bus que nos sacaría a la carretera principal Q5 pasó muy rápido pronto estábamos esperando el que grita sin cesar Guate guate guate guate guaaaaate! Q10. Mientras llegaba compramos una bolsa de fruta pelada por Q5 yo elegí papaya, pero lo asombroso es que era casi una fruta entera dentro de la bolsa. Ya en el camino de regreso nos detuvimos a comer y probamos algunos tacos de guisados y un pan francés relleno que no nos encantó, pero teníamos hambre. Tomamos el ultimo bus Q20 y llegamos a casa de nuestro amigo José. Él y su esposa estaban contentos de vernos y nosotras a ellos, les contamos nuestra travesía y las locas aventuras por su país, nos compartieron algunas canciones y videos de música regional muy divertidos, entendimos porque José nos dijo que le habíamos dedicado muy poco tiempo a este país, más tarde nos arrepentiríamos de no habernos quedado más tiempo y comprenderíamos que un viaje de mochila como el que acabábamos de emprender difícilmente se lleva de la mano con los itinerarios fijos y apresurados. La pareja nos recomendó no visitar Venezuela ellos son de esa nacionalidad y nos contaron como están las cosas para el turista y lo que batallan las familias que han decidido quedarse allá. Y entonces Venezuela y su impresionante cascada el Ángel salieron de nuestros planes.
Después de un sueño super profundo y reparador preparamos la maleta y nos despedimos de nuestro amigo José y su familia.
Partimos hacia El Salvador.
Pero antes de llegar a la frontera una divertida anécdota nos esperaba…

Te invito a leer próximamente la historia de “El Cuarto de nalga de Mariana”…